El presidente de Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva, partirá este jueves a Washington para realizar su primera visita oficial a Estados Unidos y mantener el viernes un encuentro con su par Joe Biden, con una agenda de temas que van desde el comercio, la guerra en Ucrania, el cambio climático o la situación en América Latina, pero también parar retomar una relación de alto nivel que había sido relegada por el exmandatario Jair Bolsonaro cuando abandonó el poder su aliado Donald Trump.

«Dos de las democracias más grandes del mundo, Brasil y Estados Unidos, enfrentan desafíos similares relacionados con la radicalización política y el discurso de odio en el espacio virtual», señaló este miércoles un comunicado de la Presidencia brasileña.

Lula, quien accedió el 1 de enero a la presidencia de Brasil por tercera vez, llegará a Estados Unidos convertido en «líder global», como lo calificó la nueva embajadora estadounidense en Brasilia, Elisabeth Bagley, o como «el presidente al que todos quieren encontrar», en palabras del vicepresidente brasileño Geraldo Alckmin.

Lula encontrará en el presidente de Estados Unidos, segundo socio comercial de Brasil desde 2009 tras haber sido superado por China, a un aliado en la lucha contra la extrema derecha bolsonarista.