El globo espía recuperado recientemente por las fuerzas militares de Estados Unidos es parte de un amplio programa de vigilancia del ejército chino, según varios funcionarios estadounidenses. Estos funcionarios han informado que el programa de vigilancia se lleva a cabo en parte en la pequeña provincia china de Hainan y se ejecuta con la ayuda de varios globos similares. Sin embargo, Estados Unidos no conoce el tamaño exacto de la flota de globos de vigilancia chinos, pero se sabe que el programa ha llevado a cabo al menos dos docenas de misiones en cinco continentes en los últimos años.

Un equipo de élite de ingenieros del FBI está estudiando detenidamente los restos del globo recuperado en un laboratorio en Quantico, Virginia. Los funcionarios quieren entender todo lo posible sobre las capacidades técnicas del globo, incluido qué tipo de datos podría interceptar y recopilar, a qué satélites estaba vinculado y si tiene alguna vulnerabilidad que Estados Unidos pueda explotar.

Además, Estados Unidos ya ha recopilado información en tiempo real sobre las señales emitidas por el globo mientras viajaba, gracias a las capacidades técnicas de agencias como la Agencia de Seguridad Nacional. Los funcionarios quieren examinar el hardware del globo para aprender más sobre sus capacidades específicas y reconstruir su cadena de suministro.

El representante Jim Himes de Connecticut ha afirmado que “hay un valor de inteligencia muy alto” en tener el globo y poder examinar su tecnología y funciones específicas. Además, Estados Unidos intentará averiguar más sobre las prioridades de recopilación de inteligencia de China en Estados Unidos.

En conclusión, el reciente incidente con el globo espía ha revelado una parte del amplio programa de vigilancia del ejército chino y ha generado un gran interés por parte de los funcionarios estadounidenses para aprender más sobre sus capacidades técnicas y prioridades de recopilación de inteligencia.