Recientemente, el actor protagonista de House of Cards, Kevin Spacey, anunció que vuelve al trabajo. Su carrera se vio anulada y su imágen destrozada por los medios y organizaciones que lo querían en la hoguera. Su condena mundial se dio a partir de la declaración de un hombre que dijo haber escuchado de un amigo que el actor lo había manoseado delante de su padre durante una reunión y que despues de una fiesta, el jóven decidió acostarse en la cama de Spacey y el actor al entrar, lo habría forzado a mantener relaciones. Todas esas supuestas declaraciones no fueron mas que un relato de un amigo de una persona fallecida. O sea, la víctima estaba muerta, pero la denuncia prosperó por un comentario.

El caso de Cosby es diferente, pero los jueces desestimaron las «pruebas» y quedó en libertad después de dos años de cárcel.

Lo decidió la Corte Suprema de Pensilvania, que consideró que las declaraciones de las mujeres que testificaron estaban «contaminadas». El actor y comediante había sido sentenciado hace poco más de dos años.

La Corte Suprema de Pensilvania anuló la condena a 10 años de prisión que el actor y comediante Bill Cosby cumplía desde que lo sentenciaron hace poco más de dos años por abusar sexualmente de una mujer en 2004, por lo que quedará en libertad luego de que los jueces consideraran que las declaraciones de las mujeres que testificaron en primera instancia estaban «contaminadas».

Según informó el sitio especializado Variety, los magistrados expresaron también en su fallo una «preocupación por la creciente tendencia de algunos testimonios a convertirse en ataques al personaje», en referencia a las exposiciones que otras cinco mujeres, además de la denunciante, realizaron en ese primer juicio iniciado en 2015.

En esa oportunidad, la modelo Janice Dickinson y otras cuatro víctimas aseguraron frente al juez Steven O’Neill que Cosby, de 83 años, las había incapacitado y agredido en otros incidentes, lo cual le permitió a los fiscales de la causa demostrar que el comediante poseía un patrón en sus ataques.

Sin embargo, el equipo legal del acusado argumentó que los testimonios eran «anticuados» y «diferentes» a las acusaciones criminales y que no deberían haber sido permitidos en el proceso, por lo que en 2019 la Corte Suprema dictaminó que el actor estaba en condiciones de apelar la condena que había recibido por haber abusado de una ex empleada universitaria luego de suministrarle estupefacientes.