El presidente francés, Emmanuel Macron, provocó revuelo en el Parlamento y entre sus rivales electorales luego de usar una palabra soez para describir su estrategia para presionar a vacunarse contra el coronavirus a aquellos que se resisten a hacerlo en medio del furibundo brote de Ómicron en el país.
Macron usó el verbo “emmerder”, que viene de la palabra «merde», o «mierda» en castellano, y que en francés significa «fastidiar», en una entrevista publicada anoche por el diario Le Parisien.
El mandatario usó la polémica palabra mientras el Parlamento debate acaloradamente una iniciativa de su Gobierno que sólo permitiría a los vacunados contra el coronavirus acceder a sitios de ocio, como a restaurantes y lugares turísticos.
“A los no vacunados, realmente los quiero fastidiar. Así que lo vamos a seguir haciendo, hasta el final. Esa es la estrategia», dijo el presidente liberal a Le Parisien durante una entrevista en el presidencial Palacio del Elíseo con la asistencia de un panel de lectores del periódico.