La policía rusa registró este miércoles varios lugares vinculados al encarcelado líder opositor Alexey Navalny y detuvo a su principal colaboradora y a su vocera, horas antes de protestas convocadas para exigir la liberación del político y activista.
Según sus respectivos abogados, la policía detuvo Liubov Sobol, considerada la «número dos» de Navalny en su fundación anticorrupción, y a su vocera, Kira Yarmish, en operativos separados en Moscú.
La policía también realizó detenciones en otras ciudades, como en San Petersburgo, Tula, Penza, Irkutsk, Krasnoyarsk, Nizhny Novogorod y Kurgan, según la organización OVD-info, especializada en el seguimiento de arrestos y defensa de detenidos.
En San Petersburgo, Yekaterimburgo y Krasnoyarsk los agentes de la ley están registrando casas y locales en busca de coordinadores locales de las oficinas de Navalny, de acuerdo con la misma fuente, citada por la agencia de noticias Europa Press.
El Ministerio del Interior y la Fiscalía ya han advertido días antes de que tomarán «medidas» si se celebra la protesta, que no está autorizada y que coincide con la jornada en que el presidente Vladimir Putin dio su discurso anual ante el Parlamento.
Su abogado dijo ayer que Navalny está «muy débil», y doctores han advertido que podría morir.
Su equipo llamó a sus seguidores a acudir a las principales plazas de más de un centenar de ciudades para exigir la liberación del político, de 44 años.
De acuerdo con las autoridades penitenciarias y sus abogados, Navalny, que exige ver a sus médicos de confianza, se encuentra en un hospital para presos, donde recibe suero y un tratamiento con vitaminas.
El líder opositor tiene una doble hernia y una protusión discal, y ha adelgazado 16 kilos desde que ingresó en prisión en febrero último y nueve desde que se negó a ingerir comida.
