El pueblo jujeño marchó este miércoles en la capital provincial en rechazo al proyecto de ley de intervención federal del Poder Judicial de la provincia, a días de que ese expediente comience a ser tratado por el Senado nacional.

Miles de personas adhirieron a la convocatoria del gobierno provincial, en base a que los jujeños «no quieren volver a un pasado violento que democráticamente» decidieron «dejar atrás».

El proyecto en cuestión fue presentado por el senador nacional peronista Guillermo Snopek y comenzará a ser analizado la semana próxima por la Comisión de Asuntos Constitucionales de la Cámara alta.
Ayer, Morales contó que el Presidente de la Nación, Alberto Fernández, le manifestó que está en desacuerdo con el proyecto de intervención, lo que no fue desmentido por el presidente ni su entorno.

La semana pasada, el frente oficialista Cambia Jujuy aseguró que la iniciativa de Snopek es «antidemocrática, inconstitucional y falaz» e insistió con que «el objetivo es liberar» a la detenida líder de la organización Tupac Amaru, Milagro Sala, quien cumple arresto domiciliario por distintas causas acusada de corrupción.

La movilización partió desde el Parque San Martín y, tras recorrer una decena de cuadras, arribó a los alrededores de la Casa de Gobierno, con banderas y el escudo argentinos y al grito de «Jujuy no se toca», tras lo cual se inició un breve acto.

Uno de los testimonios fue el de la madre de Cristian César «Luca» Arias, dirigente de la Corriente Clasista y Combativa (CCC) que en 2006 sufrió una agresión por la que Sala fue condenada en mayo del año pasado a cuatro años de prisión.

«Los testimonios son elocuentes», afirmó Morales y agradeció «a todo el pueblo jujeño que está presente y a los miles y miles de jujeños que no han venido pero que tienen la misma causa que nos convoca, que es cuidar a Jujuy».