En los pasillos de la administración central se baraja una jugada táctica que contempla la posibilidad de respaldar la continuidad sin límites de los jefes comunales en territorio provincial, una medida que busca destrabar negociaciones clave y tejer acuerdos con sectores del radicalismo.
La intención detrás de este visto bueno oficial apunta directamente a consolidar un bloque amplio y competitivo que enfrente al kirchnerismo en las urnas. Dentro de la estrategia de la Casa Rosada se da por descontado un entendimiento firme con el PRO, pero el objetivo actual es sumar también a dirigentes de la Unión Cívica Radical alineados detrás de figuras como Diego Santilli, buscando robustar la estructura política sin necesidad de ceder espacios de poder con otros socios partidarios.
Por su parte, la dinámica interna en los distritos refleja urgencias compartidas entre dirigentes de distintos signos partidarios. Jefes comunales de diversas fuerzas presionan para modificar las normativas vigentes que limitan los mandatos consecutivos, encontrando en este nuevo tablero de negociaciones una oportunidad para preservar sus estructuras de poder local mientras se rediseña el escenario político bonaerense.
