La interna dentro del partido amarillo suma un nuevo capítulo de tensión con movimientos estratégicos que reconfiguran el escenario político de la Ciudad de Buenos Aires. En medio de las discusiones por el armado electoral y los entendimientos con el oficialismo nacional, Jorge Macri decidió fortalecer su cercanía con Cristian Ritondo. Este acercamiento apunta de lleno a conseguir mayor peso y poder de decisión en la confección de las futuras listas de legisladores y diputados porteños, un terreno que Mauricio Macri tradicionalmente intentó retener bajo su órbita exclusiva.

El movimiento del jefe de Gobierno porteño no es aislado y responde a la necesidad de ganar autonomía frente a las pretensiones de control del expresidente. Mientras se discuten las condiciones para una posible confluencia con La Libertad Avanza y se definen prioridades legislativas, la pulseada por el armado de los nombres propios se vuelve el eje central de la disputa interna. Con este entendimiento político con Cristian Ritondo, el alcalde de la Ciudad busca blindar su territorio y evitar que las decisiones sobre las postulaciones queden centralizadas únicamente por el liderazgo histórico del espacio.

Esta jugada deja en evidencia las diferencias persistentes sobre el rumbo partidario y la estrategia de alianzas que cada sector pretende llevar adelante de cara a los próximos comicios. La resistencia a compulsas inconsultas y la puja por el manejo de los casilleros legislativos caldean el clima interno del espacio, donde conviven distintas miradas sobre el vínculo que se debe mantener con la administración nacional. Así, la definición de las candidaturas se consolida como el botín más codiciado de esta etapa de reordenamiento político local.