La Justicia electoral brasileña le impuso un ultimátum a la compañía dueña de Instagram y Facebook para que compruebe de manera inmediata que sus algoritmos y sistemas tecnológicos no generan ningún tipo de ventaja o perjuicio entre los candidatos que compiten en el balotaje presidencial. El tribunal fijó un tiempo límite de un día entero para que la empresa demuestre que aplica reglas completamente equitativas a los postulantes Luiz Inácio Lula da Silva y Flávio Bolsonaro, con la amenaza de duplicar las sanciones monetarias diarias si no se acata la orden.

La controversia escaló luego de que las representaciones legales de ambos espacios políticos reclamaran ante las autoridades por supuestas restricciones selectivas, caída en el alcance de sus publicaciones y fallas en la distribución de materiales de campaña. Ante estos cuestionamientos, la medida judicial exige que la corporación tecnológica detalle el funcionamiento de sus recomendaciones automáticas, entregue informes precisos sobre anuncios y aclare si existieron acciones que alteraron la visibilidad de los mensajes proselitistas de los contendientes.

De acuerdo con lo dispuesto por la magistratura, en caso de incumplir con la presentación de las evidencias requeridas dentro del plazo establecido, la firma tecnológica se enfrenta a una penalidad económica que ascenderá hasta alcanzar un millón de reales diarios hasta la finalización de los comicios. Mientras tanto, las distintas fuerzas políticas continúan monitoreando de cerca el comportamiento de las plataformas digitales ante un escenario electoral cada vez más tenso y disputado en el tramo final hacia las urnas.