Surgieran en Río Negro severos cuestionamientos contra Alberto Weretilneck por la conformación de los tribunales provinciales. Distintos sectores críticos advierten que el mandatario provincial avanzó sobre los órganos judiciales mediante la designación de exfuncionarios y aliados políticos en puestos estratégicos, configurando un esquema de control que extiende su influencia hasta el sistema electoral.
Las críticas recrudecieron a raíz de planteos formales presentados por referentes de la oposición local, entre los que destaca el exintendente de Bariloche, Gustavo Gennuso. El dirigente apuntó directamente contra el funcionamiento del Superior Tribunal de Justicia (STJ) y sostuvo que las resoluciones adoptadas responden a una estrategia orientada a lograr una inhabilitación que lo margine de futuras competencias electorales utilizando figuras como la Ficha Limpia. «Están acusándome de un delito del que no me voy a poder defender», cuestionó al respecto.
Por su parte, los equipos jurídicos que representan al exjefe comunal argumentaron que las modificaciones en las carátulas de las causas y los plazos acelerados de las resoluciones perjudican las garantías constitucionales del debido proceso. Mientras tanto, desde el ámbito tribunalicio responden que los magistrados cuentan con la atribución de revisar los encuadres legales siempre que se respeten los hechos principales discutidos en los debates, lo que alimenta una disputa prolongada sobre el manejo de los tribunales patagónicos.
