Una reciente medición realizada por AtlasIntel y Bloomberg expuso que el 71% de los consultados califica como mala la situación financiera del país, reflejando un panorama complejo que también impacta de lleno en las expectativas a mediano plazo. De acuerdo con el sondeo llevado a cabo sobre un total de 2.067 personas, la falta de optimismo se extiende tanto al ámbito laboral como al bienestar de cada hogar, marcando un humor social marcadamente adverso.

El relevamiento detalla que tres de cada cuatro participantes evaluaron negativamente el mercado de trabajo, ubicando a la desocupación como el segundo gran problema nacional con un 44%, por detrás de la corrupción que acaparó el 50,3%. En paralelo, el 60% opinó que las finanzas de su propia familia no pasan por un buen momento, mientras que la proyección hacia los próximos seis meses muestra que el 55% teme un empeoramiento general y el 57% vaticina mayores dificultades para conseguir empleo.

En cuanto a la dinámica de los precios, el estudio incorpora un índice de percepción ciudadana que saltó a 30,6 puntos frente a los 27,9 del mes anterior, evidenciando que la preocupación inflacionaria sigue muy latente en la vida cotidiana. Como correlato directo de este clima de cautela, el 58,5% de los encuestados adelantó que planea restringir las adquisiciones de bienes duraderos, priorizando la moderación ante un escenario macroeconómico que continúa generando profundas dudas en la sociedad.