Las autoridades del Banco Central confirmaron de manera oficial que entidades financieras del exterior intervinieron en las operaciones vinculadas al manejo de las reservas metálicas del país. Pese a la confirmación de estos movimientos por parte del Banco Central, la gestión liderada por Santiago Bausili decidió no brindar detalles ni revelar cuáles fueron las firmas internacionales que formaron parte de dichas transacciones.

Esta falta de transparencia sobre los intermediarios genera fuertes interrogantes en el ámbito financiero y político, especialmente al no conocerse las condiciones contractuales ni los montos involucrados en las comisiones. La opacidad en torno a la identidad de los bancos extranjeros acrecienta las sospechas sobre el destino de los recursos públicos, reavivando además cuestionamientos previos relacionados con los antecedentes de los actuales funcionarios a cargo de la política monetaria.

Especialistas en la materia y exfuncionarios del organismo monetario, como Jorge Carrera, advirtieron públicamente sobre los vacíos de información que persisten en la estrategia implementada. Mientras tanto, crecen los reclamos institucionales para que el Gobierno detalle de forma completa los plazos, los instrumentos utilizados y los costos reales que debió afrontar el Estado en medio de estas controvertidas maniobras financieras.