El escenario político nacional atraviesa momentos de intensa reconfiguración mientras las distintas fuerzas opositoras empiezan a tantear el terreno con vistas a los próximos comicios. En las filas del peronismo crece la convicción de que el oficialismo nacional cuenta con los respaldos numéricos necesarios para avanzar con la eliminación de las primarias abiertas, simultáneas y obligatorias, un movimiento que obligaría al espacio a rediseñar por completo su estrategia electoral. Ante este panorama legislativo latente, figuras del interior profundo de la coalición comenzaron a posicionarse para oxigenar la discusión y proponer alternativas de unidad que eviten los tironeos de cúpula.

Dentro de este grupo de referentes emergentes que buscan articular un nuevo eje federal se destaca Sergio Uñac, quien asoma como una pieza clave capaz de tender puentes y unificar posturas entre los distintos sectores provinciales. El dirigente sostiene que, ante la posibilidad concreta de que no existan las primarias oficiales, el partido opositor no puede quedar atado a definiciones de pasillo y debe resolver sus candidaturas mediante un esquema de internas abiertas organizadas por regiones. Su propuesta apunta a descentralizar la discusión y dotarla de volumen federal para legitimar democráticamente a quienes aspiren a conducir el espacio hacia el 2027.

Los movimientos de este sector intentan romper con la polarización tradicional y proponen una alternativa que contemple la voz de las provincias frente al centralismo de las grandes urbes. Mientras el arco opositor debate los mecanismos para dirimir sus liderazgos sin caer en personalismos excluyentes, la figura del sanjuanino gana peso como un nombre tapado dispuesto a terciar en la disputa presidencial y estructurar un armado político que logre contener a las diferentes expresiones del peronismo.