Sergio Uñac decidió avanzar de forma concreta en su postulación para competir por la Presidencia de la Nación, sacudiendo el escenario político nacional con una jugada que altera los planes de los principales espacios de poder. En plena etapa de armado territorial, el legislador y exgobernador sanjuanino ya recorrió numerosas provincias y municipios para entrar en contacto directo con referentes locales, compartiendo su visión sobre las necesidades de gestión que requiere el país en el contexto actual. En las últimas horas, el equipo de campaña del sanjuanino ya proyectaba lo que será la fachada de la oficina de campaña Uñac Presidente.

El paso más firme de esta estrategia quedó evidenciado con la apertura de una oficina sobre la concurrida calle Rivadavia, a pocos metros del Congreso, lo que simboliza de manera clara que la candidatura de Uñac va muy en serio y busca consolidarse desde el centro de la escena política. Su equipo de campaña diagramó una agenda intensa que combina estas reuniones estratégicas en Buenos Aires con diálogos y recorridas permanentes en distintos puntos del interior, apostando a un estilo moderado, federal y de puertas abiertas.

Durante sus dos gobernaciones en San Juan, Uñac pudo mantener ordenadas las cuentas públicas sin descuidar la sensibilidad social ni dejar de impulsar el motor de la producción local. Siente que eso es lo que lo que país (y los argentinos) necesitan y busca replicarlo a nivel nacional.

Mientras la dinámica tradicional de la política suele encasillarse en disputas extremas, la propuesta del dirigente apunta a seducir a un sector del electorado que reclama previsibilidad, orden institucional y experiencia comprobada de gestión sin caer en virulencias innecesarias. Con este despliegue territorial y la firme decisión de competir, la irrupción de Uñac se posiciona como una opción sólida que busca reordenar el tablero electoral de cara al próximo proceso.