La salida de María Belén Agudiez como subsecretaria de Planificación General de la Secretaría General de la Presidencia se oficializó a través del decreto 1055/2026, el cual fue publicado en el Boletín Oficial con las firmas del presidente Javier Milei y el jefe de Gabinete, Diego Santilli. La funcionaria era considerada una de las colaboradoras más cercanas de Karina Milei y tenía bajo su responsabilidad diversas tareas operativas relacionadas con el funcionamiento de las dependencias presidenciales, incluyendo la residencia de Olivos.

Esta dimisión se produce en medio de una profunda reestructuración y de los recientes cambios implementados en la quinta presidencial, donde la Casa Militar asumió el control total de la seguridad. Dicha modificación en el esquema de custodia dejó relegados a históricos colaboradores y desató tensiones internas dentro del oficialismo, marcadas por disputas de influencia entre distintos sectores del entorno gubernamental.

En paralelo, el conflicto generó derivaciones judiciales luego de una presentación realizada por la diputada Marcela Pagano en los tribunales. La denuncia apunta a investigar presuntas irregularidades vinculadas a la administración de recursos y el destino de alimentos adquiridos para la residencia oficial, un episodio que continúa generando repercusiones políticas en la administración central.