El paso de Javier Milei por Bahía Blanca dejó bastante tela para cortar debido a las fuertes tensiones internas y políticas que se desataron en el armado local. Lejos de mostrarse como un bloque unificado, la visita del mandatario quedó empañada por cruces y cortocircuitos entre los propios referentes del espacio libertario que terminaron por dinamitar los vínculos con actores clave de la región.

Uno de los episodios más comentados fue el fuerte cruce que se originó con Gustavo Elías, considerado el empresario más influyente de la zona portuaria. Desde el sector productivo local manifestaron un profundo malestar por las actitudes de Sebastián Pareja, señalando que resulta incomprensible abrir frente de tormenta con el empresariado local justo cuando el propio Presidente realizaba una recorrida institucional para interiorizarse sobre la actividad del puerto.

A este frente abierto se sumaron las rispideces por la exclusión de figuras con peso electoral dentro de la comitiva oficial y el desplazamiento de aliados clave del PRO. Este movimiento no hizo más que encender la furia de Cristian Ritondo, quien respondió rápidamente al movimiento político lanzando su propia candidata en medio de un escenario donde las encuestas muestran números complejos para el oficialismo comunal que encabeza Federico Susbielles, mientras las internas libertarias siguen sin encauzarse del todo.