La provincia de Chaco ya tiene delineado su horizonte electoral para el año próximo y ratificó que no acoplará la elección de sus autoridades locales a los comicios nacionales. La determinación no obedece únicamente a un cálculo político coyuntural, sino al cumplimiento estricto de los mandatos constitucionales vigentes en el distrito, que exigen votar autoridades provinciales en una fecha diferenciada de la contienda nacional.

Dentro de los plazos técnicos probables, el calendario del territorio norteño apunta a convocar a las urnas durante la segunda mitad de septiembre. Así, el gobernador Leandro Zdero buscará renovar su mandato en el marco de un esquema donde también se elegirán diputados provinciales, intendentes y concejales para un total de 74 municipios. En la administración provincial ven este cronograma como la alternativa más firme, situando el armado de listas hacia los meses de junio o julio.

En forma paralela a las cuestiones de agenda, el escenario político local muestra avances concretos para consolidar una alianza entre el espacio oficialista encabezado por Leandro Zdero y La Libertad Avanza. Tras mantener contactos con referentes clave del gabinete nacional como Karina Milei y Diego Santilli, ambas partes coinciden en que una lista unificada reforzaría las probabilidades de lograr la reelección en la gobernación y aportaría un respaldo crucial en el Poder Legislativo, donde se pondrán en juego bancas nacionales.

De concretarse este esquema, el territorio chaqueño se suma formalmente al nutrido grupo de provincias que concurrirán a las urnas de manera desacoplada de la elección presidencial fijada para octubre. En este contexto, el oficialismo local aspira a replicar la sintonía alcanzada en comicios previos, combinando el armado territorial con el sello del partido de gobierno nacional.