El panorama financiero de los hogares argentinos atraviesa un escenario complejo respecto al cumplimiento de sus obligaciones crediticias. Un estudio elaborado por D’Alessio Irol y Berensztein, expuesto en el marco de la convención del Instituto Argentino de Ejecutivos de Finanzas en Puerto Iguazú, reveló que un 35% de los consultados mantiene compromisos impagos. Dentro de ese universo, un 20% acumula un retraso que supera el mes, cifra que se alinea con la barrera estadística de mora estipulada por las autoridades monetarias. En contraposición, el 64% de los participantes aseguró mantener sus números al día.

Las tarjetas de crédito se posicionaron al frente de los atrasos más recurrentes, siendo señaladas por el 59% de las personas que reportaron deudas. En segundo lugar quedaron los servicios básicos como gas, luz y conectividad con un 37%, seguidos por los descubiertos y préstamos bancarios con un 33%. Asimismo, el 26% reconoció mantener compromisos pendientes dentro de su entorno informal, abarcando familiares, amigos o prestamistas. Al analizar la antigüedad de los incumplimientos, el 29% indicó un periodo menor a tres meses, mientras que un 27% arrastra la situación entre medio año y once meses.

Al momento de evaluar las causas de este fenómeno, el 66% de los encuestados apuntó a la pérdida de poder adquisitivo o caída de sus ingresos como el factor determinante. Paralelamente, el 58% atribuyó sus dificultades a las actualizaciones en las facturas de servicios. En cuanto al impacto en el presupuesto mensual, el 37% de los consultados gasta entre un 41% y un 50% de sus entradas para intentar cubrir las cuotas. De cara a una posible regularización, seis de cada diez deudores sostienen que sus entradas actuales siguen siendo insuficientes para equilibrar sus cuentas.