El escenario político del peronismo muestra movimientos de fondo que buscan alejarse del barro mediático y del cruce de chicanas. En ese tablero, Sergio Uñac comenzó a consolidar un proyecto con proyección nacional a través de recorridas por Buenos Aires, donde cosechó respaldos de intendentes con fuerte inserción territorial como Leonardo Nardini en Malvinas Argentinas. La estrategia del dirgente sanjuanino contrasta de manera directa con las posturas que predominan en otros sectores de la oposición. Mientras figuras como Axel Kicillof apuestan a un enfrentamiento directo, caracterizado por una retórica agresiva y descalificaciones globales sin propuestas operativas para el sector productivo, la alternativa de Uñac se diferencia por encarar la crítica desde un análisis técnico, enfocado en mostrar las fallas de la gestión económica y en aportar salidas concretas basándose en hechos.

Esa contraposición de estilos resulta clave para entender la interna. Frente a un discurso bonaerense centrado en la confrontación destructiva, Sergio Uñac expone el modelo aplicado durante su etapa al frente de San Juan, donde demostró que es posible ordenar las cuentas públicas sin dinamitar el entramado social ni paralizar la inversión. «Creo que lo que hicimos en la provincia fue una gestión interesante. Logramos estabilidad económica, pero logramos equilibrio fiscal dentro de la estabilidad económica con calidad de vida, que es eso me parece lo que hoy está faltando en el país», graficó el referente para dejar en claro que el equilibrio de las cuentas debe ser una herramienta de gestión y no un fin destructivo. Esa visión, que combina minería, industria y presencia del Estado en infraestructura, funciona como carta de presentación ante intendentes que valoran el trabajo real por sobre el conflicto constante.

“La discusión nuestra no va a ser qué es lo que piensa Axel u otro precandidato y qué es lo que pienso yo, sino cómo nosotros le damos una mirada distinta a la economía nacional de la que le está dando hoy Javier Milei”, sostuvo Uñac.

En esa línea, Nardini respaldó su trayectoria al señalar que «Sergio tiene el valor agregado de haber hecho toda la escalerita, la escuela que se necesita para esto: haber sido intendente, gobernador, y entender la importancia que tienen los intendentes a lo largo y a lo ancho del país». Hay que tener en cuenta que Uñac fue intendente, vice gobernador, gobernador dos veces y actualmente es senador naciona. Conoce la importancia y el rol específico de todas las instancias y responsabilidades políticas, lo que le permite hablar con un entendimiento claro con distintos actores y dirigentes.

A contramano de la confrontación por la confrontación misma, el proyecto del sanjuanino busca señalar los errores específicos del gobierno nacional —como el freno a la obra pública o el desplome del consumo popular— presentando alternativas sustentables en lugar de simples eslóganes de protesta. Quienes le reprochan no utilizar una retórica virulenta contra Javier Milei chocan con una postura firme que rechaza la lógica del agravio para privilegiar la reconstrucción del espacio a través del voto popular. De cara al proceso de ordenamiento del peronismo, el sanjuanino reclama definir las candidaturas en urnas abiertas para evitar decisiones a dedo, advirtiendo que «no podemos ser espectadores de la película de Milei», mientras remarca el valor de la gestión territorial al afirmar que «el municipalismo es mucho más que servicios esenciales: es trabajo, industria, bienestar y cultura».