El gobierno de la provincia de Córdoba dio un paso al frente con una estrategia orientada a meterse de lleno en la economía cotidiana de sus vecinos. Con la mirada puesta en el ahogo que sufren los salarios frente a la tarjeta de crédito y los préstamos personales, se presentó una propuesta legislativa pensada para rescatar los ingresos que se van en pagar intereses. La idea central apunta a aliviar las cuentas de los hogares para que el dinero vuelva a circular en los comercios de cercanía y las pymes locales.

El proyecto, bautizado como «Alivio Cordobés», fue impulsado por Martín Llaryora para que la Legislatura provincial le dé tratamiento urgente. La medida busca unificar los compromisos financieros de cada grupo familiar en una sola cuota mensual, extendiendo los plazos de devolución y reduciendo las tasas de interés. Para concretarlo, la provincia contempla la baja de tributos locales aplicados a los créditos, sumando la colaboración del banco público provincial y convocando a las entidades privadas a achicar sus márgenes de ganancia.

A la hora de fundamentar la necesidad del programa, el mandatario fue contundente respecto al fin de la iniciativa: «Aliviar la deuda familiar no es un gasto, es la mejor inversión para ayudar a activar el consumo y con este conservar el empleo de miles de cordobeses». En esa misma línea, remarcó la importancia de mirar más allá de la planilla macroeconómica: «No estamos hablando de números fríos, sino de la cuota de la tarjeta que nunca baja, del crédito que se sacó para arreglar la moto que te lleva al trabajo, del préstamo para que un hijo siga estudiando».

Por último, el gobernador de Córdoba aclaró el alcance de la normativa para evitar malas interpretaciones sobre el uso de los fondos públicos. «No queremos regalar nada, queremos aliviar, en la medida de lo posible, una situación que angustia a muchos cordobeses», enfatizó al cerrar la presentación de un paquete de medidas que busca frenar la mora bancaria y devolverle aire al bolsillo de la gente.