El mapa vial del país empieza a tomar una fisonomía completamente diferente. Con la adjudicación de los últimos ocho sectores de la Red Federal de Concesiones, el Estado completó el traspaso de cerca de 9.000 kilómetros de rutas nacionales que pasarán a ser operados por firmas privadas por un período de dos décadas. En esta tanda se definieron casi 4.000 kilómetros repartidos por distintas provincias, en una compulsa donde el criterio central para ganar fue proponer la tarifa de peaje más baja para autos cada 100 kilómetros.

El bloque de trazados más importante por extensión quedó en manos de una alianza entre AFEMA, Pablo Federico e Hijos y Guido Mogetta —esta última vinculada al padre de Franco Mogetta, exsecretario de Transporte—, que gestionará 681,92 kilómetros de las rutas 9, 19 y 34 entre Córdoba y Santa Fe, cobrando el peaje más económico del grupo: $ 1.399 sin IVA. Por otra parte, la firma José Cartellone Construcciones Civiles asumirá el control de más de 530 kilómetros de la ruta 34 hasta Santiago del Estero. En la zona mesopotámica debutará IEB Construcciones, surgida de la compra de Dycasa por parte de un grupo financiero, ofreciendo la tarifa más alta con $ 3.564,99 sin IVA para un tramo entrerriano.

El listado de adjudicatarios combina a varios jugadores tradicionales de la construcción con alianzas regionales. Compañías como Autovía Construcciones, JCR o José Eleuterio Pitón lograron quedarse con corredores estratégicos en el Noroeste, el Litoral y el enlace entre Chaco y Santa Fe. De esta forma, el esquema que antes estaba a cargo de la firma estatal Corredores Viales entra formalmente en una nueva etapa, donde los privados asumen la explotación y la mantención de los caminos a cambio del cobro de peaje.