El gobierno municipal de la capital francesa elevó un reclamo formal ante la diplomacia de ese país para que se abra una indagatoria sobre los sucesos ocurridos en la Casa Argentina de la Ciudad Universitaria. A través de un escrito dirigido al canciller Jean-Noël Barrot, las autoridades locales expresaron su inquietud por decisiones tomadas en la residencia estudiantil que contravienen los principios de neutralidad, tolerancia y convivencia de la institución. En el documento señalan de manera puntual al director del establecimiento, Santiago Muzio, como responsable de una serie de determinaciones arbitrarias que afectaron directamente la permanencia de varios alumnos.
Entre las irregularidades denunciadas sobresale la expulsión y la falta de renovación de contratos a estudiantes argentinos sin brindar alternativas de alojamiento, una medida que los perjudica a las puertas del inicio del ciclo lectivo. Asimismo, los funcionarios parisinos cuestionaron la remoción del edificio de las placas que homenajeaban a las 30.000 personas desaparecidas durante la última dictadura militar. A esto se le suma la realización de encuentros vinculados a sectores de extrema derecha e inclinaciones discriminatorias dentro del recinto, además de episodios de acoso y posturas homofóbicas que rompen con los estatutos universitarios.
Frente a este escenario, las autoridades locales exigieron que el Poder Ejecutivo francés intervenga ante la administración de Javier Milei para exigir el cumplimiento del reglamento interno y la restauración de las garantías académicas. La controversia toma una dimensión política mayor dado que la residencia no depende del área diplomática, sino de la estructura educativa que encabeza Sandra Pettovello. El pedido de explicaciones cobra relevancia pública ante la inminente llegada del mandatario a la capital francesa para cumplir con una agenda oficial que incluye reuniones bilaterales con el presidente Emmanuel Macron.
