El caso judicial por la agresión contra Nadia Beller sumó un paso clave en los tribunales del país vecino. Fernando Cerimedo, apresado en el aeropuerto de Viru Viru a poco de haber aterrizado desde La Paz, atraviesa horas determinantes mientras el Ministerio Público termina de moldear las acusaciones en su contra. La comisión a cargo del expediente presentará formalmente el pedido para que pase un período de seis meses bajo detención preventiva, mientras la Justicia analiza las pruebas reunidas en el entorno de Santa Cruz de la Sierra.

El episodio violento ocurrió en plena calle, cuando dos personas camufladas como repartidores de comida interceptaron a Beller cerca de un establecimiento hotelero y le dispararon a quemarropa antes de escapar con sus pertenencias. Tras el ataque, la mujer prestó su declaración ante los investigadores, en tanto que el acusado prefirió no hablar y se acogió al derecho de guardar silencio durante la citación formal. Las cámaras de seguridad del lugar ya integran el lote de evidencias relevadas para sustentar la imputación por tentativa de feminicidio.

El entramado tomó además temperatura en el plano institucional debido al vínculo pasado entre el imputado y la administración actual de Rodrigo Paz. Desde el entorno gubernamental salieron rápidamente a precisar que Cerimedo fue únicamente un colaborador durante la contienda electoral del año pasado y que no forma parte del organigrama estatal. Por su parte, el mandatario dio órdenes de garantizar la seguridad de la agredida y remarcó públicamente que «la verdad debe estar por encima de todo», rechazando cualquier intento de otorgarle amparo o protección política.