La designación de Adriana Baravalle al frente de la Secretaría de Ciencia nacional generó un fuerte ruido institucional debido a los antecedentes académicos que presentó la nueva funcionaria de Javier Milei. La reemplazante de Darío Genua exhibe en su perfil profesional un doctorado en Inteligencia Artificial emitido por una institución a distancia con sede en Hawaii que carece de reconocimiento oficial tanto en Estados Unidos como en gran parte de América Latina.
El conflicto escaló porque desde las comunicaciones de la administración pública se refirieron a Baravalle como doctora, amparándose en su título de la American Andragogy University. Esta entidad académica advierte en sus propios canales que implementa «métodos andragógicos, independientes, no tradicionales o no convencionales, totalmente diferentes a los de otras universidades». Además, la propia institución hace la salvedad de que sus certificaciones pueden no ser válidas en el ámbito real para ejercer disciplinas formales como la medicina, la docencia o la abogacía.
Un dato que llamó particularmente la atención es que, según el sitio web de la universidad hawaiana, el desarrollo de la tesis de doctorado puede concretarse en un plazo de apenas ocho semanas. Esta situación despertó numerosas burlas y comparaciones en las plataformas digitales con personajes de ficción que obtenían sus diplomas por correspondencia. Este tipo de antecedentes ya generó escándalos internacionales; de hecho, en 2024 un exfuncionario peruano del área ambiental casi pierde su cargo tras incluir en su currículum un posgrado de esta misma academia.
Más allá de la polémica por el diploma extranjero, el recorrido académico de la actual secretaria también cuenta con validaciones locales. Baravalle ejerce la docencia desde hace más de tres décadas en la Universidad Austral, donde cursa un doctorado en Ingeniería y completó una maestría en Ciencia de Datos y Gestión del Conocimiento. A su vez, es analista de Sistemas egresada de la Universidad Nacional de Defensa, lo que completa un perfil técnico que ahora deberá lidiar con los cuestionamientos sobre su peculiar doctorado a distancia.
