La necesidad de no quedar al margen del esquema de poder volvió a dejar al descubierto la postura desesperada con la que Mauricio Macri manda a sus voceros a negociar con el gobierno. En esta oportunidad, fue Martín Yeza quien salió a justificar públicamente el intento de acercamiento hacia La Libertad Avanza, mostrándose dispuesto a ceder terreno con tal de mendigar un lugar en el armado oficialista. Durante sus declaraciones, Yeza intentó minimizar los roces internos de la fuerza amarilla y argumentó que las coincidencias con los libertarios pesan más que las diferencias, afirmando sin vueltas: “No hay más diferencias entre nosotros y los libertarios que las que teníamos con el radicalismo en Cambiemos”.
Detrás de este apuro por ir a pedir pista ante las filas del gobierno tras las reuniones en Casa Rosada, persisten fisuras evidentes que el espacio prefiere disimular. Uno de los puntos que genera mayor fricción es el debate parlamentario y electoral alrededor de las primarias, un terreno donde Yeza admitió que “la discusión sobre las PASO no está zanjada”. En esa línea, remarcó que si finalmente se elimina ese instrumento electoral, “tiene que haber un esfuerzo mayor por construir un consenso”, lo que deja al descubierto la falta de rumbo propio y la división entre quienes exigen llevar candidatos amarillos en las boletas y quienes prefieren alinearse sin condicionamientos a La Libertad Avanza.
El escenario en los distritos clave tampoco escapa a las especulaciones sobre nombres y conveniencias políticas. Al analizar la situación en la provincia de Buenos Aires y en la Capital Federal, insistió en que se debe apuntar a que “se trabaje seriamente una posible coalición”. Asimismo, aprovechó para cuestionar las fotos de unidad del peronismo al argumentar que intentan juntar sectores antagónicos que “en un país normal son por lo menos dos fuerzas políticas diferentes”.
