Un insólito operativo desplegado en la localidad cordobesa de Río Tercero terminó en escándalo tras la detención de un ciudadano de 42 años acusándolo de realizar publicaciones críticas contra el Gobierno Nacional en plataformas digitales. La medida fue impulsada desde el área que encabeza Alejandra Monteoliva y derivó en un procedimiento policial marcado por tareas de inteligencia previa en el domicilio de la víctima, donde incluso se presentó un agente encubierto simulando ser empleado postal para constatar datos personales.

La secuencia continuó cuando efectivos de la Policía Federal interceptaron al vecino mientras se trasladaba a buscar a su esposa al trabajo, notificándolo de una orden de allanamiento e incomunicándolo de inmediato. «Tuve un episodio el viernes cuando vino una persona supuestamente del Correo Argentino a traerme un paquete a mi casa y me dijo que no me podía entregar por el documento. A los días busqué a mi mujer en el trabajo, me intercepta la policía, me dicen que tenían una orden de allanamiento y que me tenían que detener por amenazas al Gobierno. No entendía nada», relató el hombre al reconstruir la situación vivida. Durante el procedimiento se concretó el secuestro de su teléfono celular con la premisa de peritar las supuestas interacciones vertidas en internet.

El afectado fue trasladado hasta la sede policial de Villa María en condición de detenido, bajo la sospecha de haber vertido amedrentamientos contra una integrante del Senado a quien afirmó no conocer. Tras permanecer arrestado durante un par de horas, la fuerza de seguridad federal debió liberarlo al no encontrar sustento para mantener la medida y le ofreció disculpas por lo acontecido. El impacto familiar del operativo provocó un fuerte repudio en la comunidad local, mientras que su entorno más cercano reflejó la angustia atravesada durante esas horas: «Fue de terror lo que vivimos, todavía nos tiemblan las piernas».