El clima dentro del Gabinete atraviesa momentos de fuerte descontento tras una serie de declaraciones que encendieron la mecha en la City financiera. El foco del malestar apunta a Adrián Ravier, luego de que sugiriera abiertamente que la cotización de la divisa estadounidense podría escalar sin inconvenientes hasta los 1.800 pesos en un lapso breve. Sus palabras repercutieron de inmediato en la mesa de entrada de la cartera que conduce Luis Caputo, donde varios colaboradores expresaron su indignación y dejaron trascender que el margen de convivencia política con el funcionario quedó sumamente desgastado.

La mayor preocupación radica en que este pronóstico alteró de lleno la estrategia cambiaria. Para los inversores que venían aprovechando los rendimientos en moneda local frente a un tipo de cambio controlado, una pauta de devaluación cercana al 20% rompe la lógica de esas colocaciones. Ante este escenario, diversos actores de la City decidieron abandonar masivamente sus apuestas en pesos para refugiarse de inmediato en la divisa estadounidense, lo que aceleró la presión sobre las cotizaciones paralelas y mayoristas.

El impacto se sintió con fuerza en los monitores financieros en una semana que ya venía golpeada por el frente externo. El dólar en el circuito bancario trepó hasta rozar los $1.520 en la punta minorista, mientras que el riesgo país mostró un repunte que lo llevó a posicionarse en la zona de los 445 puntos básicos. Frente a la marejada de críticas, analistas del mercado señalaron que este tipo de mensajes resulta peligroso, ya que atenta contra la calma cambiaría y genera un incentivo extra para anticipar coberturas defensivas.

Para atenuar el revuelo, desde el entorno oficial intentaron aclarar que la frase del funcionario hacía referencia a estimaciones contenidas en los informes del Relevamiento de Expectativas de Mercado. Sin embargo, en el equipo económico insisten en que las fallas de comunicación resultan imperdonables cuando el objetivo central pasa por sostener la estabilidad de la moneda y evitar turbulencias en la plaza financiera.