Tras tomar distancia de la estructura directiva que ayudó a consolidar durante más de dos décadas, Horacio Rodríguez Larreta comenzó a tejer contactos con referentes del peronismo no alineados con el kirchnerismo, con la mirada puesta en armar una alternativa de centro para los comicios de 2027.
Esta decisión marca un alejamiento paulatino respecto a la conducción actual del espacio amarillo y busca capitalizar a los sectores desencantados tanto de las expresiones libertarias como del armado kirchnerista. Quienes siguen de cerca el día a día de estas conversaciones destacan que el objetivo central pasa por afianzar un espacio moderado, apoyado en gobernadores de provincias clave, legisladores de bloques intermedios y dirigentes territoriales que compartan una visión pragmática de la gestión.
En ese marco, el dirigente porteño apuesta a consolidar puentes con sectores del peronismo federal, figuras del radicalismo pragmático y fuerzas provinciales independientes. La intención declarada de su entorno es edificar un programa de gobernabilidad de amplia base territorial que eluda la confrontación ideológica y convoque a sectores de centro capaces de disputar el poder nacional en el próximo turno electoral.
