Máximo Kirchner encabezará un encuentro con formato de charla abierta en la localidad de Carmen de Areco, rodeado de representantes sindicales, referentes de clubes de barrio y agrupaciones vecinales. Este despliegue territorial representa su cuarta aparición de gran envergadura en lo que va de los últimos meses, sumándose a las recorridas previas realizadas en las provincias de Santa Fe y Entre Ríos, además de una masiva presentación en la Ciudad de Buenos Aires.

La elección de este municipio para el mitin responde de manera directa a la sintonía fina con las autoridades locales. Recientemente, el mandatario de dicho distrito, Iván Villagrán, fue el encargado de instalar formalmente una idea que genera revuelo en el movimiento: candidatear al líder camporista para competir por el sillón de la Casa Rosada. Al fundamentar esta propuesta, la autoridad comunal consideró que “Máximo es una figura que a la militancia nos da mística y motivación, que dice las cosas con nombre y apellido”. Este posicionamiento abrió múltiples debates sobre cuál será el rumbo definitivo que tomará el ala más dura del movimiento para la contienda electoral.

Pese al entusiasmo de esta porción de la dirigencia, en la cúpula organizativa se encargan de mantener los pies sobre la tierra. Lucía Cámpora destacó la capacidad política que posee el conductor del espacio, pero remarcó que el verdadero objetivo de máxima para la estructura sigue siendo una postulación presidencial de Cristina Kirchner. Sin embargo, los persistentes cortocircuitos ideológicos y de conducción con Axel Kicillof obligan a todas las tribus del movimiento a contemplar planes alternativos ante una eventual fragmentación partidaria, transformando estas recorridas en un factor determinante para calibrar el termómetro interno.