El crudo invierno sigue golpeando con fuerza y el sistema energético lo siente de cerca. Frente a las bajísimas temperaturas que se vienen registrando, las distribuidoras tomaron la decisión de ajustar la canilla al sector productivo. Las empresas que comercializan el servicio solicitaron a los grandes clientes fabriles achicar el uso diario a la mitad de lo pautado en sus contratos firmes, mientras que aquellos que tienen esquemas interrumpibles sufren un parate total. La medida busca blindar el suministro para los hogares, escuelas y centros de salud, que en estas jornadas de frío polar demandaron cerca de 92 millones de metros cúbicos.
En medio de este escenario complejo, que ya provocó complicaciones y protestas por la falta de GNC en estaciones de servicio de la zona de La Plata, desde la gestión nacional intentaron llevar calma a la población. Daniel González aseguró que «no va a faltar gas en los domicilios en la medida que no haya un imponderable, que no quede un yacimiento fuera de producción o que no pase nada en algún sistema de transmisión o de distribución”. El funcionario argumentó que los recursos y la capacidad de traslado actuales alcanzan para cubrir a los usuarios residenciales, aunque reconoció que no tiene sentido financiero montar infraestructura colosal pensada únicamente para responder a diez días de consumo pico invernal.
La mirada oficial está puesta en el mediano plazo para dejar atrás estos baches estacionales. Según explicó el propio Daniel González, de cara a 2027 se prevé la puesta en marcha de la ampliación del Gasoducto Perito Moreno por parte de Transportadora de Gas del Sur, una obra clave que inyectará unos 14 millones de metros cúbicos diarios adicionales al tendido. Por el momento, el consumo industrial se mantiene en torno a los 27 millones de metros cúbicos, un número sensiblemente menor a los 35 millones que las fábricas suelen requerir en un contexto de funcionamiento habitual y sin restricciones climáticas.
