El oficialismo arrancó la segunda mitad del año acelerando a fondo los planes electorales. Javier Milei y Karina Milei reconfiguraron por completo la mesa chica que digita los movimientos políticos de La Libertad Avanza de cara al armado de listas. La salida de Manuel Adorni del Gobierno reactivó los planes electorales que venían congelados por la constante cobertura mediática que generaban los descubrimientos sobre su patrimonio y sus fallidos intentos de explicaciones. Con este nuevo organigrama, la conducción nacional busca centralizar cada paso táctico y evitar las internas que desgastaron la imagen del espacio en los meses previos.
Mientras Balcarce 50 se enfoca de lleno en el despliegue territorial para apuntalar la estructura militante, el panorama en el palacio legislativo muestra un ritmo bastante más pausado. La Cámara de Diputados se encuentra en una especie de parate, a la expectativa de las definiciones que lleguen desde el Senado para reactivar el debate público. La gran prioridad de la agenda oficialista es lograr el avance del proyecto que busca la eliminación definitiva de las PASO, una reforma que consideran indispensable para achicar el gasto del Estado y reconfigurar las reglas de juego de los próximos comicios. Sin embargo, la falta de consensos firmes mantiene la iniciativa empantanada en la Cámara Alta.
El freno en la actividad parlamentaria no parece alterar el optimismo del Ejecutivo, que confía en el impacto positivo de los números fiscales recientes para sostener el acompañamiento social. Desde el entorno presidencial aseguran que la inflación consolidada se mantiene en un sendero descendente, ubicándose por debajo de los tres puntos mensuales, lo que les da aire para encarar la campaña con un discurso centrado en la estabilidad económica. A pesar de la parálisis legislativa, la estrategia electoral ya está en marcha y la mira del oficialismo está puesta en consolidar un bloque propio mucho más fuerte a partir del próximo año.
