Abelardo de la Espriella se alzó con el triunfo al cosechar 12.959.515 voluntades, lo que representó el 49,66% del total de los votos emitidos. El flamante mandatario electo, que superó en las urnas al postulante oficialista Iván Cepeda, se dirigió a la ciudadanía acompañado por su compañero de fórmula, José Manuel Restrepo Abondano, en un clima de festejo y expectativa por el rumbo que tomará la gestión.

Durante sus primeras declaraciones públicas tras confirmarse el resultado, Abelardo de la Espriella buscó bajar la tensión de la contienda electoral y envió un mensaje de pacificación. “A partir de este momento termina la campaña electoral, terminan las consignas, terminan las divisiones, terminan los enfrentamientos políticos y comienza la hora suprema de servicio a la patria”, enfatizó ante la militancia. En esa misma línea, el nuevo líder aseguró que su administración respetará las reglas de juego institucionales, remarcando un fuerte compromiso con el orden legal: “Juro defender la Constitución con extrema coherencia para evitar que la destruyan. Juro protegerla de aquellos que pretenden cambiar el Estado de derecho por la tiranía”.

La seguridad ciudadana y la lucha contra la delincuencia organizada ocuparon una parte central de su pronunciamiento. Con un tono firme y tajante, el mandatario electo advirtió un quiebre respecto al esquema anterior. “A quienes han sembrado violencia, terror, narcotráfico y corrupción durante todos estos años: su tiempo se acabó. La autoridad de la República volverá a hacerse sentir en todo el territorio nacional”, sentenció. Asimismo, prometió que los sectores vinculados a la criminalidad serán perseguidos judicialmente y que no se tolerarán beneficios de impunidad, concluyendo con la premisa de que “la verdadera paz nace de la justicia”.