La situación alrededor de Manuel Adorni viene generando bastantes movimientos en los despachos oficiales y abrió un escenario de fuerte debate interno. Desde el entorno presidencial dejaron en claro que no están evaluando armarle un apartamiento prolijo ni un traslado de funciones, remarcando que la decisión de dar un paso al costado o mantenerse en el micrófono corre por cuenta pura y exclusiva de él. A pesar del hermetismo y el respaldo público inicial, las discusiones de pasillo reflejan que el desgaste de las últimas horas caló hondo en la botonera del poder, donde se analiza con lupa cada señal de debilidad.

En medio de este clima tenso y tras recibir reclamos cruzados tanto de los bloques opositores como de los sectores que suelen acompañar las iniciativas oficiales, se terminó de definir una fecha clave para que el funcionario dé explicaciones. Manuel Adorni confirmó que el próximo 2 de julio se presentará en el Senado de la Nación para responder el pliego de preguntas que acumulan las distintas bancadas. Esta jugada busca desactivar las acusaciones de parálisis institucional y cumplir con la normativa vigente, en un intento por ordenar el frente legislativo en una jornada que promete ser bastante áspera.

Mientras tanto, los estrategas de comunicación de La Libertad Avanza miran con muchísima atención las métricas y el humor social en las plataformas virtuales. Hay una inquietud instalada porque los algoritmos muestran que las repercusiones negativas de este episodio no ceden, y la estrategia de apalancarse en la distracción colectiva por el arranque de la Copa del Mundo no está dando los resultados esperados. El monitoreo digital refleja que el rebote del tema sigue alto en las redes, lo que encendió las alarmas de los encargados de cuidar la narrativa oficialista frente a un desgaste que ya muerde su base de apoyo.