El clima político en el Senado sumó un nuevo capítulo de tensión institucional tras la decisión de avanzar con las designaciones en el ámbito judicial. El eje del conflicto pasa por la alarmante postura de Javier Milei, quien buscó frenar la designación de María Verónica Michelli para un tribunal federal en La Plata. El trasfondo de este bloqueo responde netamente a cuestiones personales: la postulante es cuñada de Hugo Alconada Mon, un periodista al que el mandatario califica abiertamente como opositor a su gestión.

El panorama en la Cámara Alta evidenció fisuras dentro del propio oficialismo. Patricia Bullrich decidió jugar su propia ficha y desobedeció de manera directa la directiva de la Casa Rosada, que exigía retirar la postulación de los listados en tratamiento. Al plantear una objeción de conciencia, facilitó el debate en el recinto para que el pliego fuera aprobado por una holgada mayoría de 44 voluntades afirmativas frente a 18 negativas. Este movimiento dejó expuesta la resistencia interna ante las represalias discrecionales contra familiares de trabajadores de prensa.

Para sumarle ribetes insólitos a la jornada, el Ministro de Justicia sumó un nuevo papelón al salir a blindar el accionar del líder libertario. Juan Bautista Mahiques intentó minimizar la gravedad del asunto argumentando que la Casa Rosada no está obligada a fundamentar por qué promueve o da de baja a los candidatos. Incluso fue más allá al asegurar que el jefe de Estado todavía cuenta con la facultad legal de no estampar la firma final para el nombramiento, desconociendo el peso de la votación parlamentaria y relativizando la evidente persecución ideológica detrás del veto frustrado.