Un nuevo hallazgo judicial sacudió los despachos oficiales tras descubrirse un sofisticado maletín técnico en la vivienda de Palermo perteneciente a Facundo Leal. El implicado, quien se desempeñó en la conducción de la firma estatal de telecomunicaciones y también tuvo un paso por la regulación aeroportuaria, permanece bajo arresto mientras la Justicia Federal de San Isidro intenta desentrañar el origen y la finalidad de una serie de dispositivos que exceden las actividades administrativas comunes.
El operativo, ordenado en el marco de una causa penal que comandan Fernando Domínguez y Lino Mirabelli, sacó a la luz una valija rígida que resguardaba diecinueve elementos de tecnología crítica. Entre los bártulos incautados por la Policía Federal se destacan grabadores camuflados en objetos de uso cotidiano, tales como lentes oscuros, un mouse de computadora, una lapicera y llaves de vehículos, todos preparados para captar registros audiovisuales de manera clandestina. La requisa también sumó un localizador satelital miniatura, un bloqueador de señales inalámbricas y un rastreador de radiofrecuencias diseñado para descubrir micrófonos ocultos.
La atención de las autoridades se centró además en un teléfono satelital de alta gama apto para operar sin cobertura celular en los puntos más aislados del planeta. El descubrimiento profundiza el escenario de la investigación, que se había iniciado por presuntas irregularidades y desvíos de fondos en depósitos de la compañía pública, y que ya contabilizaba el secuestro previo de importantes sumas en efectivo en distintas divisas, superiores a los 650.000 dólares en Capital y montos aún mayores en la provincia de Mendoza. Todo el equipamiento táctico quedó sujeto a peritajes informáticos específicos con el fin de determinar si contienen archivos protegidos o grabaciones vinculadas al expediente por corrupción.
