El panorama judicial para Manuel Adorni sumó un nuevo capítulo de tensión a raíz de una serie de documentación que llegó a los tribunales. Los investigadores consiguieron acceso directo a los registros de facturación y acuerdos comerciales pertenecientes a la empresa de coaching ontológico que maneja Bettina Angeletti, cónyuge del actual jefe de Gabinete de la Nación. Estos papeles confirman la existencia de lazos comerciales directos con firmas que, simultáneamente, actúan como grandes contratistas de diversas dependencias de la administración pública.
La lupa de los tribunales federales apunta a descifrar si esta estructura privada funcionó como un canal para el desvío de fondos o el cobro de retornos. Entre las corporaciones bajo sospecha que figuran en la lista de clientes de la consultora se encuentran una importante empresa naviera con contratos millonarios en YPF, una compañía tecnológica proveedora de software para la Anses y la AFIP, y una firma dedicada al rubro del entretenimiento ligada a las concesiones dentro del predio estatal de Tecnópolis. La coincidencia temporal entre los desembolsos privados a la consultora y las adjudicaciones públicas encendió las alarmas en Comodoro Py.
El avance de las medidas ordenadas en el expediente coincide con un momento de fuerte debate en el Congreso, donde distintos sectores opositores venían presionando para exigir explicaciones. Hacia el interior del Ejecutivo, la situación genera incomodidad y expectativa, fundamentalmente porque el funcionario viene retrasando la presentación oficial de su correspondiente informe de bienes personales ante los organismos de control. En los despachos de la Casa Rosada estiman que los próximos días van a ser determinantes para medir el impacto real del caso sobre la continuidad del ministro coordinador en su cargo.
