En las filas del oficialismo, tras el impacto de algunos ruidos internos vinculados a la gestión de la comunicación, comenzaron a rodar nombres para acompañar a Javier Milei en una futura postulación. Mientras Patricia Bullrich muestra intenciones de tallar fuerte en esa discusión, en el entorno más cercano al mandatario, liderado por Karina Milei, analizan alternativas con dirigentes de extrema confianza como Martín Menem. Los armadores de La Libertad Avanza entienden que la lealtad y el peso del apellido serán claves para definir esa fórmula.
Por el lado de la oposición, el panorama bonaerense presenta complicaciones severas que obligan a recalcular los planes. Axel Kicillof se encuentra en una encrucijada compleja debido a la falta de recursos financieros en la provincia, lo que dificulta garantizar el pago de salarios públicos para el año que viene. Desde La Plata aseguran que la Nación mantiene una deuda que trepa a los 16,7 billones de pesos acumulados entre fines de 2023 y marzo de este año. Esta asfixia económica empuja al gobernador a considerar un adelantamiento de los comicios provinciales para el mes de abril, rompiendo con el calendario nacional.
Desacoplar las fechas genera un fuerte debate interno en el peronismo. La falta de un sucesor natural con alta intención de voto y el riesgo de que los intendentes descuiden la campaña nacional de octubre abren interrogantes. Por este motivo, algunos estrategas proponen ceder la candidatura local al massismo o al cristinismo para asegurar el apoyo pleno a la proyección presidencial del actual mandatario bonaerense. En paralelo, Axel Kicillof busca hacer equilibrio político; de hecho, durante una actividad reservada, evitó fotografiarse con militantes que reclamaban por la situación judicial de Cristina Kirchner, consciente de que estudios recientes marcan una caída de 20 puntos en su imagen cuando se lo vincula directamente a esa consigna.
