La Sala IV de la Cámara Federal de Casación Penal dio un paso definitivo en el plano patrimonial derivado de las causas de corrupción. El tribunal ratificó el decomiso de los activos vinculados a la condena por la causa Vialidad, rechazando de forma unánime los últimos planteos de las defensas. De esta manera, el Estado nacional queda habilitado de forma inmediata para avanzar con la ejecución y el remate de las propiedades que habían sido traspasadas a Máximo Kirchner y Florencia Kirchner. La maniobra original de donación de bienes de Cristina Kirchner hacia sus hijos, realizada en pleno avance de las investigaciones judiciales sobre el matrimonio, no logró blindar el patrimonio familiar.

Entre las propiedades afectadas que cambiarán de manos de manera irreversible resalta el hotel boutique Los Sauces, un complejo hotelero emblemático ubicado en El Calafate. Esta estructura fue construida por el empresario Lázaro Báez en terrenos linderos a la residencia particular de la familia. El fallo judicial alcanza además a un lote de decenas de inmuebles repartidos en la Patagonia y en la Ciudad de Buenos Aires, cuentas bancarias con sumas millonarias en dólares y un conjunto de vehículos particulares que formaban parte del entramado societario utilizado para el lavado de activos y el desvío de fondos de la obra pública.

Los magistrados Gustavo Hornos, Mariano Borinsky y Diego Barroetaveña determinaron que las apelaciones presentadas carecían de fundamentos sólidos para revertir las decisiones de las instancias previas. Con este revés técnico total para la exmandataria, la Agencia de Administración de Bienes del Estado tiene vía libre para coordinar las subastas correspondientes. Los fondos que se recauden a partir de la liquidación de estas estancias, hoteles y departamentos serán redirigidos a las arcas públicas como parte de la reparación económica dictada por el perjuicio fiscal ocasionado al Estado argentino.