Luis Caputo defendió la hoja de ruta de la administración de Javier Milei y aseguró que las prioridades cambiaron radicalmente entre una experiencia y la otra. El eje de su argumento se basó en el ordenamiento de las cuentas públicas como paso previo a cualquier otra medida de fondo, marcando una distancia clara con el gradualismo que caracterizó al gobierno que terminó en 2019.
Al profundizar en las decisiones técnicas que marcaron el inicio de este mandato, el funcionario remarcó que se implementó una lógica inversa para evitar las crisis recurrentes del pasado. En sus propias palabras, Luis Caputo señaló: «Este gobierno hizo exactamente lo opuesto al de Macri en términos de política económica. Macri priorizó salir del cepo y bajar la inflación, y nosotros fuimos al déficit cero primero». Desde su perspectiva, aquella decisión anterior de liberar los controles cambiarios sin haber solucionado los desajustes de base terminó condicionando el resto del programa financiero.
El actual esquema se enfocó en consolidar el superávit como la verdadera garantía para desarmar las restricciones al dólar de manera definitiva y sustentable en el tiempo. A diferencia del esquema de metas que se utilizó años atrás, la gestión presente se estructuró sobre la premisa de que la estabilidad fiscal es la única herramienta capaz de quebrar la inercia de los precios y dar previsibilidad a los mercados. Con este planteo, se buscó justificar la continuidad de ciertas limitaciones operativas bajo el argumento de que la prioridad absoluta es blindar el equilibrio fiscal alcanzado.
