El mapa productivo del interior argentino atraviesa un periodo de profunda inestabilidad, marcado por un deterioro generalizado en la rentabilidad de las actividades agroindustriales. Según los últimos relevamientos sectoriales, la gran mayoría de las producciones extrapampeanas se encuentran actualmente en una situación de crisis o bajo señales de alerta máxima. Este escenario es el resultado de una combinación de factores que incluyen el incremento sostenido de los costos de producción, una presión impositiva que no da tregua y la caída en el consumo interno, lo que ha dejado a los productores regionales con márgenes de ganancia inexistentes o negativos.
La situación crítica abarca desde la fruticultura en el sur hasta las producciones de tabaco y azúcar en el norte, pasando por la vitivinicultura y la lechería. El desequilibrio se profundiza debido a que los precios que percibe el productor en la tranquera no logran cubrir las inversiones necesarias para mantener la operatividad de los establecimientos. Esta brecha económica está forzando a muchos emprendimientos familiares y pequeñas empresas a reducir su escala o, en los casos más graves, a cesar sus actividades definitivamente. La falta de competitividad frente a mercados externos y la volatilidad de las variables macroeconómicas nacionales han configurado un «semáforo» productivo donde el rojo es el color predominante.
Frente a este panorama, los actores del sector advierten que la ausencia de políticas específicas para las economías regionales pone en riesgo miles de puestos de trabajo directos e indirectos en las provincias. El sostenimiento de estas actividades es vital para el arraigo poblacional y el desarrollo de las comunidades locales, pero la asfixia financiera actual impide cualquier proyección de crecimiento. Sin medidas que atiendan las asimetrías de costos y fomenten la exportación de valor agregado, el complejo entramado de las producciones regionales enfrenta uno de los desafíos más complejos de la última década, con un horizonte de recuperación que todavía se percibe lejano.
