La reciente revelación de un viaje del jefe de gabinete, Manuel Adorni, a Punta del Este en un avión privado ha desatado una nueva controversia en el ámbito político. Un video confirmó que el funcionario se trasladó al balneario uruguayo el pasado 12 de febrero, acompañado por su familia y un periodista de la televisión pública, en una aeronave cuyo alquiler habría ascendido a diez mil dólares. A su regreso, el 17 de febrero, Adorni habría solicitado realizar los trámites migratorios en un hangar privado en San Fernando, aparentemente para evitar ser visto. Aunque el jefe de gabinete afirmó haber costeado el viaje «de su bolsillo», la suma en cuestión, sumada a un gasto anterior de más de cinco mil dólares por un pasaje para su esposa a Nueva York, plantea serias dudas sobre la justificación de estos montos con su salario mensual, que ronda los 3,5 millones de pesos.

Este incidente se suma a un creciente malestar dentro del propio gobierno, donde se acusa a Adorni de «desprolijidad» y de haber empañado la imagen de la «Argentina Week» en Nueva York, al llevar a su pareja en el avión presidencial y luego intentar desviar la responsabilidad hacia la Secretaría General de la Presidencia. Funcionarios de alto rango han expresado su enojo, señalando que «le va a costar caro» este tipo de acciones. La situación se agrava al recordar el discurso de Adorni contra el gasto público y los «lujos de la casta política», lo que genera un fuerte contraste con sus propios movimientos y gastos.

El clima adverso para el jefe de gabinete se refleja también en el ámbito digital, donde sus menciones negativas en redes sociales se dispararon. Además, enfrenta cuestionamientos por sus justificaciones, como la expresión «deslomar» para referirse a su trabajo, que generó burlas y memes. Internamente, se le reprocha ser «un vago» y se le acusa de haber «regalado» argumentos a enemigos políticos. La imposibilidad de justificar los quince mil dólares gastados en vuelos en menos de un mes, con un salario que apenas supera los dos mil quinientos dólares, ha llevado a la oposición a preparar denuncias por posible corrupción, lo que podría tener serias implicaciones legales y políticas para el funcionario.