Tras su reciente asunción al frente de la cartera de Justicia, Juan Bautista Mahiques ha tomado decisiones que impactan directamente en la cúpula de organismos clave encargados de fiscalizar a la Asociación del Fútbol Argentino (AFA). El nuevo funcionario solicitó la renuncia a los titulares de la Unidad de Información Financiera (UIF) y de la Inspección General de Justicia (IGJ), entidades que venían llevando adelante investigaciones sobre la entidad futbolística. Esta medida, adoptada sin dilaciones, podría otorgar un respiro a los dirigentes de la AFA, quienes se encuentran bajo escrutinio judicial.
La designación de Mahiques había generado interrogantes en el ámbito político, dada su presunta cercanía con figuras vinculadas al fútbol. Se ha señalado su asistencia a un evento en una propiedad asociada a Pablo Toviggino, uno de los investigados, y se le atribuye haber provisto asistencia legal a este último en el pasado. Su llegada al ministerio se enmarca, según trascendidos, en un acuerdo político que buscaría aliviar presiones judiciales sobre ciertos sectores, incluyendo a allegados a la hermana del presidente y al propio Toviggino.
Esta reestructuración en los organismos de control ha provocado un quiebre en la estrategia gubernamental que, hasta el momento, impulsaba un fuerte embate contra la AFA desde la UIF, la IGJ y ARCA. La salida de los funcionarios que respondían a una línea más confrontativa ha generado tensiones internas y podría ralentizar las investigaciones en curso. De hecho, la remoción del titular de la UIF ya pone en riesgo la implementación de una ley clave en materia de inocencia fiscal. Mientras tanto, se anticipa que desde otro organismo aún bajo la órbita de la línea más dura, se prepara una denuncia de alto impacto contra la AFA.
