El panorama del comercio global de granos experimentó una transformación significativa durante el último año, con China a la cabeza de un volumen de compras de soja sin precedentes. La nación asiática, principal importador mundial, adquirió una cantidad histórica de 112 millones de toneladas en 2025, redefiniendo las rutas de abastecimiento. Este fenómeno estuvo directamente influenciado por las complejas relaciones comerciales con Estados Unidos, impulsando a los países sudamericanos a asumir un rol protagónico, alcanzando una participación del 83% en estas importaciones, un hito regional.

La colosal demanda china se explica por su vasta población y, fundamentalmente, por ser el epicentro de la industria porcina global, albergando el 55% del ganado mundial. Esta estructura productiva requiere ingentes cantidades de insumos forrajeros, siendo la harina de soja un componente esencial. Según datos del Departamento de Agricultura de los Estados Unidos (USDA), China procesó 103 millones de toneladas de soja para producir 76 millones de toneladas de harina en la campaña 2024/25, mientras su producción local apenas superó los 20 millones. Este desequilibrio estructural convierte a China en un comprador insustituible.

Las tensiones arancelarias entre Beijing y Washington marcaron un punto de inflexión en 2025. Las medidas recíprocas, que incluyeron aranceles del 145% por parte de EE. UU. y del 125% por parte de China, hicieron «prácticamente imposible el comercio bilateral» de soja, según expertos de la Bolsa de Comercio de Rosario. Ante este escenario, China modificó su patrón de compras, adelantando importaciones entre abril y septiembre, períodos en los que la oferta sudamericana es más competitiva. Brasil se erigió como el principal proveedor, con 82 millones de toneladas, mientras Argentina contribuyó con casi 8 millones y Uruguay con 3,1 millones. En contraste, Estados Unidos vio sus envíos reducirse drásticamente a solo 17 millones de toneladas, un 38% menos que su promedio quinquenal.

Si bien hacia finales de octubre se gestó un acuerdo entre China y Estados Unidos para la compra de 12 millones de toneladas de soja estadounidense para principios de 2026, el panorama futuro sigue en vilo. Con proyecciones de cosechas récord en Brasil (178 millones de toneladas) y Argentina (47 millones), los analistas señalan la importancia de seguir de cerca la evolución del conflicto comercial y su impacto en la oferta sudamericana, factores determinantes para la dinámica de precios internacionales en los próximos meses.