El reciente acercamiento comercial entre Argentina y Estados Unidos, simbolizado por un acuerdo entre el presidente Javier Milei y Donald Trump, ha generado una respuesta diplomática por parte de China. Durante la Conferencia de Seguridad en Múnich, el canciller chino Wang Yi se reunió con su homólogo argentino, Pablo Quirno, y transmitió un mensaje claro sobre la relación bilateral. Beijing enfatizó la necesidad de un trato equitativo y la ausencia de discriminación hacia sus empresas, en un contexto de creciente competencia geopolítica global.
El comunicado emitido por la diplomacia china tras el encuentro destacó la «resiliencia» de los lazos entre ambas naciones a lo largo de 54 años, subrayando que la cooperación no busca rivalizar con terceros países ni debe verse influenciada por factores externos. China reafirmó su compromiso con la asociación estratégica integral con Argentina, la cual incluye la participación en la iniciativa de infraestructura conocida como la Ruta de la Seda, un proyecto que Estados Unidos ha intentado frenar. A pesar de que Argentina mantiene un déficit comercial significativo con el gigante asiático, el gobierno argentino ha manifestado su intención de seguir cultivando la relación, aunque se han observado obstáculos para inversiones chinas en sectores considerados sensibles, como el militar, portuario y de telecomunicaciones.
Wang Yi hizo hincapié en el respeto mutuo y la igualdad que han caracterizado la relación, recordando los «importantes entendimientos comunes» alcanzados entre el presidente Xi Jinping y Milei en 2024. El diplomático chino invitó a Argentina a incrementar sus exportaciones a China y solicitó un ambiente de negocios justo y transparente para sus compañías. Por su parte, el canciller Quirno valoró la amistad histórica y el apoyo de China en temas cruciales como la soberanía de las Islas Malvinas y la asistencia económica, reafirmando la política de «una sola China» y la bienvenida a las inversiones chinas.
Este intercambio se da en un momento en que la política exterior argentina busca una diversificación de sus vínculos, más allá de alineamientos ideológicos. Las reuniones de Quirno en Múnich con representantes de la Unión Europea y otros países, además de China, sugieren un reconocimiento de un escenario mundial multipolar. A pesar de la retórica de acercamiento a Washington, Buenos Aires parece consciente de la importancia de mantener un margen de maniobra en sus relaciones internacionales, especialmente con su segundo socio comercial.
