El Senado de la Nación otorgó media sanción a una propuesta de reforma laboral impulsada por el Poder Ejecutivo, tras una extensa jornada de debate y negociaciones. La iniciativa, que busca introducir cambios significativos en la legislación laboral, obtuvo un respaldo considerable en la votación general, con 42 senadores a favor y 30 en contra. El bloque oficialista consiguió el apoyo de diversas fuerzas políticas, incluyendo el PRO, la Unión Cívica Radical, Provincias Unidas, y representantes de gobernaciones como Salta, Misiones, Neuquén y Tucumán, consolidando una mayoría que permitió avanzar con el proyecto.

Para alcanzar este consenso, el Gobierno debió realizar ajustes y modificaciones de último momento al texto original. Entre los puntos más discutidos y finalmente alterados, se encuentra la inclusión de un anexo referente al traspaso del fuero laboral nacional a la órbita de la Ciudad de Buenos Aires, una cuestión que generó controversia y advertencias sobre su viabilidad legal. Asimismo, se mantuvo el sistema de acreditación de salarios a través de entidades bancarias, desestimando la propuesta de habilitar billeteras virtuales. Otro cambio relevante fue la eliminación del plazo de dos años para los aportes solidarios obligatorios, aunque se conservaron límites porcentuales para cámaras empresariales y gremios. Al respecto, un legislador misionero expresó su descontento con las concesiones, señalando que «una mayoría no quiere que les descuenten compulsivamente para que vayan a cajas», anticipando futuras tensiones.

La propuesta ahora se dirigirá a la Cámara de Diputados, donde se espera que sea tratada en comisión la próxima semana, con el objetivo de obtener la sanción definitiva antes del inicio del período ordinario de sesiones. Mientras tanto, el peronismo, que se mantuvo unido en su rechazo, calificó la reforma como inconstitucional y sostuvo que no contribuirá a la creación de empleo. Paralelamente a la discusión legislativa, se registraron manifestaciones y protestas frente al Congreso, convocadas por la CGT y otras organizaciones, que derivaron en incidentes.