La agenda internacional del presidente Javier Milei ha sufrido una modificación significativa, con la cancelación de un viaje programado a Estados Unidos, un hecho que subraya la creciente influencia de su hermana, Karina Milei, en las decisiones gubernamentales. Este episodio se enmarca en un contexto de tensiones internas donde la figura presidencial, aunque no electa por voto popular, parece ejercer un control considerable sobre los hilos del gobierno, buscando redefinir el equilibrio de poder dentro de la administración.

Fuentes cercanas al círculo presidencial indican que Karina Milei aspira a un «control total» sobre las estructuras de poder, lo que la ha llevado a buscar cambios en la cúpula, incluyendo un presunto intento de desplazar a Santiago Caputo, un asesor clave del presidente. Caputo, quien mantiene acceso directo al mandatario, ha visto su influencia crecer en áreas como la agencia recaudadora ARCA y la ampliación de competencias de la SIDE, e incluso ha afianzado lazos con las carteras de Seguridad y Defensa. Un funcionario libertario comentó sobre Caputo: «Santiago está emocionado con todo lo militar: gestos simbólicos, Plan Bandera, los F16, los tanques, los granaderos, el nuevo Iosfa, son todas piezas de un plan para sacarle a Villarruel el voto de los militares.»

La molestia de la hermana del presidente se hizo evidente con la cancelación del viaje a Mar-a-Lago, forzando al propio mandatario a suspender su participación. En la Casa Rosada se comenta, con cierta exageración, que «Javier no puede viajar sin la hermana», lo que ilustra la dependencia. Esta situación se suma a otros indicios, como la ausencia de Karina en la residencia de Olivos durante diciembre. Un dirigente libertario que conoce a los hermanos resumió la situación: «Ella está presionando a fondo para que le de el control total.» Además, un referente de Karina en la provincia de Buenos Aires, el diputado Sebastián Pareja, envió un mensaje claro a las bases: «No hay mucha vuelta. Nosotros trabajamos bajo la lógica de un partido político que tiene sus autoridades y tiene su manual disciplinario. El que ventile sus diferencias, está fuera del espacio.»

La disputa por el Ministerio de Justicia se perfila como el próximo campo de batalla, donde se busca reemplazar al actual viceministro, Sebastián Amerio, cercano a Caputo. «El Ministerio de Justicia es la pelea más importante, las balas de las causas Andis y Osprera fueron muy duras», reconoció un dirigente. Este escenario plantea un dilema para el presidente, quien debe arbitrar entre la influencia de su hermana y sus aliados, y la de su asesor más cercano. «Karina es la jefa, pero el que decide es Santiago», sintetiza un funcionario, reflejando la compleja dinámica interna. A pesar de la cancelación, el presidente sí viajará a mediados de mes a Washington para inaugurar la Junta de la Paz junto a Donald Trump, y se espera que Karina Milei lo acompañe en una futura «Argentina Week» en marzo.