Tras más de un mes de devastación por incendios forestales en el sur del país, y luego de una prolongada extensión de las llamas, el gobierno ha implementado una medida de urgencia. Mediante un Decreto de Necesidad y Urgencia (DNU), se ha declarado la Emergencia Ígnea para las provincias de Chubut, Río Negro, Neuquén y La Pampa. Esta acción, que busca agilizar recursos y asistencia, llega en un contexto donde la falta de inversión previa en el sistema de prevención y combate de incendios ha sido señalada como un factor determinante en la magnitud de la crisis. El jefe de Gabinete confirmó que el instrumento legal está listo para su publicación, en lo que se percibe como una respuesta tardía a una situación crítica.

La decisión se produce luego de que los incendios consumieran más de 45 mil hectáreas, con focos activos que persisten debido a las condiciones climáticas adversas y a la capacidad operativa mermada tras recortes presupuestarios. La extensión de la catástrofe ha generado una profunda preocupación en las comunidades locales y entre las autoridades provinciales, quienes han clamado por una intervención más contundente. La declaración de emergencia, aunque necesaria, se presenta como una reacción a una crisis que escaló significativamente, obligando al envío de fondos de emergencia para paliar la situación.

La determinación de recurrir al DNU fue tomada en la Casa Rosada, durante una reunión de la Mesa Política. Sin embargo, esta medida no surge de una iniciativa propia del Ejecutivo, sino que responde a la insistente solicitud de los gobernadores patagónicos, quienes habían elevado formalmente el pedido de declaración de zona de desastre al Congreso. La urgencia de la situación, exacerbada por la falta de previsión y el desfinanciamiento previo del sistema, es ahora el argumento para justificar el uso de esta vía excepcional, que permite canalizar fondos y reforzar la asistencia sin las demoras administrativas que se habrían evitado con una política preventiva adecuada.

Los mandatarios provinciales, incluyendo a Ignacio Torres de Chubut, Sergio Ziliotto de La Pampa, Alberto Weretilneck de Río Negro, Rolando Figueroa de Neuquén y Claudio Vidal de Santa Cruz, fueron quienes impulsaron la declaración de emergencia, buscando herramientas extraordinarias para la gestión del riesgo y la protección civil. En paralelo a esta declaración, se ha confirmado el envío de 4.000 millones de pesos en Aportes del Tesoro Nacional a Chubut, un monto de emergencia para una provincia particularmente golpeada. Además, el Ministerio de Seguridad Nacional ha dispuesto una resolución para fortalecer el financiamiento de los Bomberos Voluntarios, asignando más de 100 mil millones de pesos a asociaciones y federaciones en todo el país, en un intento por reforzar una capacidad de respuesta que se vio comprometida.