El mercado laboral argentino atraviesa un período de profunda incertidumbre, marcado por un «mal momento» generalizado en el sector empresarial que impulsa planes de achique y una búsqueda constante de eficiencia, incluso a través de la potencial implementación de tecnologías avanzadas para reducir costos de personal. Esta situación ha puesto en riesgo a casi 2.300 puestos de trabajo en diversas compañías entre fines de 2025 y principios de 2026, con desvinculaciones que ya se han hecho efectivas en algunos casos.
Las razones detrás de esta ola de recortes son variadas y complejas. Por un lado, la marcada caída del consumo interno, producto de la pérdida de poder adquisitivo de los salarios, ha generado una disminución drástica en las ventas. Esto obliga a los consumidores a optar por productos más económicos o directamente a prescindir de ciertos bienes, haciendo insostenible la estructura de costos de muchas empresas. Por otro lado, la flexibilización en la apertura de importaciones ha expuesto a la industria nacional a una competencia de precios con productos extranjeros que, en muchos casos, resulta insuperable, llevando al cierre de líneas de producción enteras.
Empresas de distintos rubros se han visto afectadas. Desde el sector textil, con TN & Platex que desvinculó a 360 trabajadores y enfrenta el rechazo sindical a pagos en cuotas, hasta la alimenticia Lácteos Verónica, donde 700 empleos están en riesgo inminente y 200 ya tienen pedidos de despido formalizados. Incluso gigantes como Mercado Libre realizaron una reestructuración regional que impactó en 32 puestos en Argentina (habrá muchos más con la implementación ya anunciada de IA para atención al cliente). Otros casos incluyen a Vassalli Fabril en maquinaria agrícola, con 280 trabajadores en conflicto por una virtual «desaparición» de la empresa, y Farmacias del Dr. Ahorro, que cerró sucursales y dejó entre 90 y 110 personas en la calle, con empleados denunciando vaciamiento de locales.
La lista se extiende con Georgalos, que suspendió a 600 empleados con recortes salariales, Lamb Weston que despidió a 100 al centralizar operaciones, Sealed Air con 65 desvinculaciones por caída de demanda, y Lustramax, que despidió a 29 y busca ampliar la cifra. Este panorama refleja la difícil coyuntura económica que impulsa a las empresas a reestructurarse, dejando un saldo preocupante en el empleo a nivel nacional.
