El presidente Donald Trump ha intensificado su presión sobre la Reserva Federal (FED) con una advertencia directa y contundente. En declaraciones recientes, Trump habría expresado su frustración con la política monetaria actual, llegando a decir que si la FED no baja las tasas, él podría verse obligado a «tomar cartas en el asunto».
Según fuentes cercanas al mandatario, Trump considera que las tasas de interés elevadas están frenando el crecimiento económico y perjudicando su agenda de gobierno. En este sentido, habría manifestado que «estas tasas altas son un desastre para nuestra economía y no permitiré que sigan así». «Lo único en lo que Scott está metiendo la pata es en la Reserva Federal, porque las tasas están demasiado altas, Scott. Si no lo arreglas rápido, te voy a despedir pegándote una patada en el culo», dijo Trump a Bessent, responsabilizándolo por el desempeño de Powell.
La amenaza de Trump ha generado preocupación en el ámbito financiero, donde se teme que la politización de la FED pueda socavar su independencia y credibilidad. Analistas advierten que una injerencia excesiva del gobierno en las decisiones de política monetaria podría tener consecuencias negativas para la economía a largo plazo, como señaló un experto: «La independencia de la FED es crucial para la estabilidad económica».
