El Gobierno nacional definió una estrategia legislativa que busca dividir la actividad parlamentaria de verano en dos etapas, con el objetivo de asegurar la aprobación del Presupuesto 2026 antes de fin de año y avanzar luego con un paquete de reformas estructurales. La primera parte del cronograma se extendería entre el 10 y el 31 de diciembre, mientras que la segunda comenzaría en febrero. Dentro de este esquema, la Casa Rosada planea incluir la iniciativa de “Inocencia Fiscal”, presentada como parte del denominado “Plan de Reparación Histórica de los ahorros de los argentinos”.
El presidente Javier Milei explicó que pretende fortalecer las garantías de los contribuyentes y simplificar el régimen de Ganancias. “Buscamos terminar con la idea absurda de que el Estado considera culpables a los ciudadanos por defecto”, afirmó durante la presentación del proyecto. Entre las modificaciones previstas se encuentra la reducción de los plazos de prescripción tributaria, la creación de nuevas declaraciones simplificadas y la suba del umbral de fraude fiscal.
En paralelo, el oficialismo evalúa un segundo listado de temas de tratamiento en febrero, que incluiría reformas tributarias, laborales y previsionales. Estos tres cambios son considerados pilares de la segunda etapa de gestión, aunque varios gobernadores expresaron que aún no conocen el texto final de las propuestas. “Seguimos esperando la redacción”, señaló Ignacio Torres tras reunirse con funcionarios nacionales.
El paquete legislativo también contempla la reforma del Código Penal, elaborada por el Ministerio de Justicia y orientada a endurecer penas por delitos graves, narcotráfico y corrupción. Además, el Ejecutivo analiza modificar la reglamentación de la Ley de Glaciares, un pedido recurrente de las provincias mineras que reclaman mayor autonomía para definir las áreas de explotación. Mientras tanto, Patricia Bullrich y Martín Menem coordinan las negociaciones con senadores y diputados aliados para llegar a marzo con la mayoría de los proyectos encaminados.
